Casi todo el mundo tiene un tema que, por mucho que trabaje, vuelve: una inseguridad que no cede con los logros, un área donde la ayuda que das a otros no te la sabes dar a ti. La astrología moderna le puso nombre en 1977, cuando se descubrió un cuerpo pequeño entre Saturno y Urano y se le llamó Quirón, como el centauro que curaba a todos menos a sí mismo. Es uno de los puntos más útiles de la carta si se lee con cuidado, y uno de los más dañinos si se lee como una condena.
Qué es Quirón
Quirón no es un planeta ni un asteroide corriente: es un centauro, un cuerpo helado de unos 200 km que cruza las órbitas de Saturno y Urano con una trayectoria muy excéntrica. Tarda unos 50 años en dar la vuelta al zodíaco, pero no a ritmo constante: pasa unos ocho años en Aries y apenas dos en Libra. Esa irregularidad tiene consecuencias de lectura que veremos más abajo.