A los 29, a los 42, a los 58. Hay edades en las que muchas personas cambian de trabajo, de pareja, de ciudad o de idea sobre sí mismas, y la astrología tiene una explicación que no depende de la carta de nadie: los planetas lentos vuelven a su posición natal o se le oponen a la misma edad para todo el mundo. Son los ciclos genéricos, y suelen ser el motivo por el que alguien busca una lectura.
Por qué son iguales para todos
Cada planeta tarda un tiempo fijo en dar la vuelta al zodíaco. Como todos partimos de nuestra posición natal, los aspectos de un planeta a su propia posición (el retorno a los 360°, la oposición a los 180°, las cuadraturas a los 90° y 270°) llegan a la misma edad para cualquier persona. Lo que cambia es cómo se vive, y eso sí depende de la carta: de la casa donde ocurre y de los aspectos natales del planeta.