«¿Va a funcionar?» es la pregunta que la carta no puede responder. «¿Qué me pasa en las relaciones?» es la que responde mejor que casi ninguna otra. Los vínculos son el terreno donde la carta se vuelve más concreta, porque casi todo lo que buscamos, proyectamos y repetimos con otra persona está dibujado en cuatro lugares: la casa 7, Venus, Marte y la Luna.
La casa 7: el otro
La casa 7 empieza en el Descendente, el punto opuesto al Ascendente, y describe la relación de tú a tú: pareja, matrimonio, socios, también los adversarios declarados. Su signo dice qué buscas en el otro y cómo te comportas en el vínculo; a menudo es lo que te falta o lo que te cuesta reconocer como propio.