Hay cartas que se ven de un vistazo: todos los planetas arriba, o todos a la izquierda, o repartidos en un abanico. Antes de leer un solo signo, esa forma ya dice algo, y la astrología del siglo XX la sistematizó en dos capas: los hemisferios (dónde se acumula el peso) y los patrones de forma (cómo se distribuye). Es la lectura más rápida que existe y una de las menos conocidas fuera de los cursos.
Los cuatro hemisferios
El horizonte (eje Ascendente–Descendente) y el meridiano (eje Medio Cielo–Fondo del Cielo) dividen la rueda en cuatro mitades que se superponen dos a dos: